mandi y su femenino 30 de diciembre...

31.12.09

Ese día la mañana transcurrió normal. Un levantarse tarde, ningún desayuno, un rato en facebook, una espera que no terminó en el Gtalk, un rato de clase en la que el esfuerzo se centraba en no cerrar los ojos y una agrura de hambre que ya se había recurrente. Mandi está en la india, recibiendo una clase que "no vale la pena" y sin embargo pasándola muy bien con su recién estrenada vida doble. Todo anda bien en la india, mientras por ratos su mundo de vuelta en Costa Rica parece querer derrumbarse por el peso de las deudas y las promesas... Y lo tienta... tienta sus deseos de volver...
Más no es cierto. No era una mañana normal... Era una mañana demasiado fría... Los dedos de mandi lo sufrían, también sus rodillas y el estúpido tobillo que seguía doliéndole para recordarle que no sabe patinar y nunca va a aprender. Un pensamiento cínico invadió su cabeza...

-Debería ir a cobijarme, de por sí que la clase en la tarde, no va a mejorar.

A la hora del almuerzo iba mandi caminando con Silvana hacia la soda. Cuando pasaron por el que suele ser el refugio del frío, un espacio básicamente vacío donde a la hora del almuerzo se tiran a tomar el sol que les devuelve la vida a poquitos, el terror invadió su alma y cabeza. No había más que neblina por doquier... ese blanco frío que no dejaba ver con claridad a unos metros de distancia. La responsabilidad empapó una conversación que ya estaba resuelta. Es que tenemos que pensar en la nota de asistencia, no podemos perder estos puntos. El elemento catalizador tomó de repente la forma de una colomba. Tatiana se les unió y cuando le dijeron lo que estaban pensando sobre si huír del frío o quedarse, ella no se hizo de rogar. 38 segundos exactos después una sonrisa de tranquilidad mató todo el miedo que había invadido la cabeza de mandi. Ya se iban! No iban a tener que comer puras galletas o papas. El fin justifica los medios. Para procurar no escandalizar al instituto o los profesores cuando encontraran un salón vacío, los sacrificios eran necesarios. "Toca irse calladitos" y así se fueron. sin decirle a quienes normalmente les acompañarían, con el fin de no hacer tan evidente su ausencia en la segunda parte de la clase.

80 rupees después estaban en el sector 17 buscando alimento. Comieron! De nuevo en hot millions. Comida rápida, grasosa, conocida... Era una buena opción para escapar del frío creían. Salieron y mandi entendió que lo lógico era darse un vueltín por ahí, ya que estaban en el lugar, pos tocaba aprovechar. Mandi se compró una película pirata y un disco de mp3 del lugar. Igual sus acompañantes, se compraron también un disco de música "nativa" en mp3. Empezaron a dar el vueltín. Botas, maquillaje, chaquetitas, aretitos, anillos, etc. Varias horas después se detuvieron de nuevo para tomarse un café en barista. Ahí mandi, tratando de involucrarse más en la experiencia ofrece ayuda para ajustar el tamaño de un anillo que se había comprado Tatiana. 17 segundos después el anillo había caído al piso y una de las "rocas" se había desprendido. Apenado por su falta de delicadeza y víctima de las carcajadas de sus acompañantes, mandi se sonrojaba y ofrecía formas de compensar su falta. Pero no era un problema grave al parecer. Bastó con que regresaran y en la misma joyería se ofrecieron a cambiar la "joya" por otras con el mismo valor. Cuando salieron ya era la hora a la que hubieran regresado al hotel si no se hubiesen "escapado" de clases. ¡Qué pena con Armando! decían ellas, pero lo cierto era que mandi lo disfrutaba. A él también le gusta comprar sin comprar. Andar de tienda en tienda sin comprar nada pero viendo de todo. Muy femenina esa cualidad. Finalmente dejaron atrás el sector 17. mandi se va para su cuarto y viéndose al espejo se da cuenta de que necesita un cambio. Tan impulsivo como una cuarentona con ganas de ir al salón mandi se aventura a la barbería. Corte de pelo, el mismo de otras veces pero un poco más pronunciado que el que tenía en ese momento, rasurada, la primera de su vida a cargo de otra persona que porta una peligrosa y filosa navaja... Ya mandi estaba contento y se disponía a levantarse cuando en hindi y sin que mandi lo pudiera entender muy bien, el barbero le sugiere algo que suena como a masaje... Bueno, porqué no? dice mandi, de nuevo tan impulsivo como una cuarentona. Limpieza facial, hidratante, blanqueador, exfoliación, hidratante de nuevo, crema blanqueadora nuevamente y hacia el final otra limpieza con esponja. 400 rupees? mandi contiene un grito y como cuarentona impulsiva los paga sin dudar.

De camino, corrije los detalles de estilo en los que no concordaba con el barbero, como todas las mujeres suelen hacer cuando llegan a la casa y corrijen con tijeras los pequeños detalles, como el gel excesivo y el peinado. Llega al hotel y trata de entrar silenciosamente al restaurante para evitar llamar la atención. Viendo al suelo evita cruzar miradas con nadie, pero el silencio es excesivo... Mandi no quería ser el centro de atención, pero tampoco que no lo notaran. 8 segundos después levanta la cabeza y nota extrañado que el restaurante estaba vacío. Un camarero lo guía al lugar donde ahora debe tomar su comida. Sin estar muy claro de lo que sucedía, mandi sigue al camarero y antes de que le de tiempo de nuevamente tomar su posición sigilosa evitando miradas entra a un cuarto super pequeño y abarrotado de gente comiendo. El spotlight le fue inevitable y todas las cabezas voltearon a la vez. Su roja cara ahora desnuda se tiñó de rojo con los gritos y aplausos mezclados con risas, mientras por dentro un tibio sentimiento de seguridad lo invadía... Al menos son más aplausos que risas, se dijo mandi a sí mismo. Como cuarentona de nuevo cuando sus amigas notan su nuevo corte de pelo.

Luego mandi vuelve a su cuarto para documentar el momento...



Habiéndose puesto tan cerca del espejo, le fue inevitable notar su reseca piel... Entre el pánico de una cuarentona y la despreocupación del "macho" que mandi es, se apresura al teléfono a pedir auxilio a su amiga silvana. Cuando toca su timbre, dos puertas se abren a la vez, la de Tatiana y la de Silvana. Pasá pasá, entre el estruendo de carcajada que soltaba Tatiana, escucha mandi de la boca de Silvana. Acá está la crema. Mandi se aplica la crema y veinte segundos después nota que la carcajada de Tatiana había vuelto a la normalidad y la de Carolina, que también estaba disfrutando del jolgorio, se mantenía en niveles aceptables, entonces se les une en el balcón. La conversación giraba en torno a los motivos del cambio de locación de la comida. Al parecer era comúnmente percibido como culpa de Carolina, quien se había quejado de la presencia de una rata en el restaurante. La rata a quien de cariño le llamaban Shimla, por ser sagrada acá tal vez, no cargaba con la inconformidad de nadie. Toda la molestia de la gente reposaba en la culpa de Carolina. eventualmente la conversación evolucionó y empezaron a hablar de hombres y las cosas que hacen por llamar la atención de las mujeres. mandi, estaba cómodo pero confundido... No es que fuera la primera vez, pero cada vez que le sucedía se preguntaba lo mismo: no debería estar yo del otro lado de la conversación?

Compartieron un café con quequito y luego cada uno se fue para sus aposentos. Armando llegó a su cuarto, se puso sus pijamas, producto del frío y se vió un buen rato al espejo en diferentes posiciones (como cuarentona, nuevamente) para ver los diferentes ángulos de su look de año nuevo. Al rato recibió una llamada de su amiga Tatiana, quien lo llamaba para pedirle consejo. Luego se sirvió un ron y ahí se acabó su día femenino. 19 días y quinientas noches y luego un quiero ser un promiscuo le devolvieron su hombría justo a tiempo para descubrir que en el tele pasaban indiana Jones y la última cruzada. Cosas raras las que pasan en la india se durmió mandi pensando mientras en el fondo su voz interior silenciosamente le sonreía ocultandole una duda para protegerlo... Hablarán de mí?

Comments

One response to “mandi y su femenino 30 de diciembre...”
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Anónimo dijo...

,,, y Mandi oculto tambien el panico que sufrio cuando las colombas no consiguieron el rubor,,, Mandi estaba dispuesto a caminar 10 horas mas ,,, ...

,,.. ""nos falta el rubor"",, dijo mandi ... y caminaron un poco mas .. .

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